(continuación Año Nuevo)
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad, y mis labios a palabras mentirosas, egoístas mordaces o hirientes.
Abre, en cambio, mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría, para que, cuantos conviven conmigo o se acerque a mí, encuentren en mi vida un poquito de Ti.
Dame un año feliz y enséñame a repartir la felicidad.
Amén.